Al día siguiente.
-¡Oh!¡Por fin!-gritó Leo entusiasmado al salir del aula de exámenes junto al resto de la clase.-¡Ya no más exámenes finales hasta Mayo!
Leo tenía diecisiete años e iba a primero de Bachillerato en un instituto de Valencia. Su cabello era castaño y ondulado, y le llegaba más o menos por los hombros. Sus ojos también eran castaños, y su piel morena. Era el típico ejemplo de una persona típica española por sus rasgos físicos. Llevaba una mochila negra al hombro izquierdo y una amplia sonrisa en la cara por el hecho de haber terminado el último examen que tenían aquella evaluación, el de Biología, una asignatura bastante odiada por él y por la mayor parte de la clase. Era una persona divertida y sociable, aunque no le gustaba que le molestaran, pues se ponía furioso rápidamente. Sus gustos eran de lo más oscuro: Black, Death y Gothic Metal, cultura gótica, anti cristianismo, etc... aunque también le fascinaba la cultura oriental. Llevaba una camiseta negra con el logo de un grupo de Black Metal llamado Nargaroth, un pantalón negro con un cinturón de pinchos, y dos pulseras de pinchos en cada muñeca. Más o menos así vestía para ir al instituto, pero cuando salía, se ponía muchas más cosas...
-¡Konnichiwa, Leo-kun!-anunció una voz a sus espaldas, y una chica se le abrazó por detrás. Kun era la terminación japonesa para los chicos.
-¡Hola, mi Condesa Sangrienta!-respondió dándose la vuelta para abrazarla y a continuación darle un corto beso de no más de cinco segundos.
-¿Has terminado ya todos los exámenes?
-¡Sí!¿Y qué hay de ti, Alicia?
-También.
-Pues a ver si tenemos suerte y los pasamos todos eh, aunque tú, que eres una empollona...-Alicia lo fulminó con la mirada.
-Encima empollona, lo que soy, es lista, que te quede bien claro.
-Será...-dijo riendo.
Se quedaron mirándose el uno al otro hasta que ella reaccionó:
-¡Oh, vaya!Lo siento, me he quedado empanada.-y de nuevo.-Tío, luego quedamos afuera y nos vamos a mi casa, a las tres, ¿vale?
-Bien, nos vemos.-Leo no estaba nada extrañado, al fin y al cabo, ella no era muy habladora, era tímida con la gente que no conocía, pero si que podías entablar una conversación decente si la conocías bastante.
Volvieron a darse un corto beso, y al finalizarlo, Alicia se marchó hacia una clase al fondo del pasillo.
Sus cabellos eran negros y sus ojos también marrones. Era algo más baja que Leo, y su forma de vestir era siempre de negro, normalmente con pantalones, pero a veces con faldas o vestidos(esto último era más para cuando iban a conciertos, eventos, etc...). Iban al mismo curso, pero a diferentes clases, y ya llevaban casi dos años juntos.
-¡Ey Leo, qué pasa!-un chico le dio una palmada por la espalda. Era Paul, un chaval inglés que iba un curso por encima de él, a segundo de Bachillerato. Llegó a España con cinco años con sus padres y desde entonces aprendió a hablar español perfectamente. Le gustaba la música metal, pero no era su favorita, le gustaban los demás géneros por igual, excepto el bakalao y el reggaeton, que los detestaba profundamente. Paul solo salía con Leo, Alicia, una chica llamada Eva y un chico llamado Juan, porque no conocía mucha gente.-¿Cómo crees que te han salido los exámenes?
-Hola, Paul.-respondió.-Pues mira, yo creo que todos genial excepto el de Biología...
-¿Biología?¡Anda ya, si eso está chupado!
-Lo estará para ti, capullo.-y le fulminó con la mirada.-Letras habría sido mucho mas fácil.-suspiró.
-Pero ciencias tiene más salidas, y eso lo sabes.
-Sí, lo sé.
-Oye, ¡pero Letras tampoco es tan fácil!
-Depende de la persona. A mí, que me gusta escribir, no me sería tan difícil, hombre, al menos, eso creo yo.
-Déjalo. Y... ¿Tienes planes con Alicia?-le dirigió una mirada lasciva.
-Sí...-respondió también con lascivia pronunciando un largo ''Sí''.-Espera, ¿por qué leches te cuento yo esto a ti?
-Tal vez, porque soy la persona con la que más confianza tienes y que siempre te ayuda en cualquier problema que tengas.
-Sí, bueno...-dirigió una mirada distraída a otro lado del pasillo, y por la ventana, vio algo que le hizo abrir los ojos de par en par.-Madre mía...
-¡Oh!¡Por fin!-gritó Leo entusiasmado al salir del aula de exámenes junto al resto de la clase.-¡Ya no más exámenes finales hasta Mayo!
Leo tenía diecisiete años e iba a primero de Bachillerato en un instituto de Valencia. Su cabello era castaño y ondulado, y le llegaba más o menos por los hombros. Sus ojos también eran castaños, y su piel morena. Era el típico ejemplo de una persona típica española por sus rasgos físicos. Llevaba una mochila negra al hombro izquierdo y una amplia sonrisa en la cara por el hecho de haber terminado el último examen que tenían aquella evaluación, el de Biología, una asignatura bastante odiada por él y por la mayor parte de la clase. Era una persona divertida y sociable, aunque no le gustaba que le molestaran, pues se ponía furioso rápidamente. Sus gustos eran de lo más oscuro: Black, Death y Gothic Metal, cultura gótica, anti cristianismo, etc... aunque también le fascinaba la cultura oriental. Llevaba una camiseta negra con el logo de un grupo de Black Metal llamado Nargaroth, un pantalón negro con un cinturón de pinchos, y dos pulseras de pinchos en cada muñeca. Más o menos así vestía para ir al instituto, pero cuando salía, se ponía muchas más cosas...
-¡Konnichiwa, Leo-kun!-anunció una voz a sus espaldas, y una chica se le abrazó por detrás. Kun era la terminación japonesa para los chicos.
-¡Hola, mi Condesa Sangrienta!-respondió dándose la vuelta para abrazarla y a continuación darle un corto beso de no más de cinco segundos.
-¿Has terminado ya todos los exámenes?
-¡Sí!¿Y qué hay de ti, Alicia?
-También.
-Pues a ver si tenemos suerte y los pasamos todos eh, aunque tú, que eres una empollona...-Alicia lo fulminó con la mirada.
-Encima empollona, lo que soy, es lista, que te quede bien claro.
-Será...-dijo riendo.
Se quedaron mirándose el uno al otro hasta que ella reaccionó:
-¡Oh, vaya!Lo siento, me he quedado empanada.-y de nuevo.-Tío, luego quedamos afuera y nos vamos a mi casa, a las tres, ¿vale?
-Bien, nos vemos.-Leo no estaba nada extrañado, al fin y al cabo, ella no era muy habladora, era tímida con la gente que no conocía, pero si que podías entablar una conversación decente si la conocías bastante.
Volvieron a darse un corto beso, y al finalizarlo, Alicia se marchó hacia una clase al fondo del pasillo.
Sus cabellos eran negros y sus ojos también marrones. Era algo más baja que Leo, y su forma de vestir era siempre de negro, normalmente con pantalones, pero a veces con faldas o vestidos(esto último era más para cuando iban a conciertos, eventos, etc...). Iban al mismo curso, pero a diferentes clases, y ya llevaban casi dos años juntos.
-¡Ey Leo, qué pasa!-un chico le dio una palmada por la espalda. Era Paul, un chaval inglés que iba un curso por encima de él, a segundo de Bachillerato. Llegó a España con cinco años con sus padres y desde entonces aprendió a hablar español perfectamente. Le gustaba la música metal, pero no era su favorita, le gustaban los demás géneros por igual, excepto el bakalao y el reggaeton, que los detestaba profundamente. Paul solo salía con Leo, Alicia, una chica llamada Eva y un chico llamado Juan, porque no conocía mucha gente.-¿Cómo crees que te han salido los exámenes?
-Hola, Paul.-respondió.-Pues mira, yo creo que todos genial excepto el de Biología...
-¿Biología?¡Anda ya, si eso está chupado!
-Lo estará para ti, capullo.-y le fulminó con la mirada.-Letras habría sido mucho mas fácil.-suspiró.
-Pero ciencias tiene más salidas, y eso lo sabes.
-Sí, lo sé.
-Oye, ¡pero Letras tampoco es tan fácil!
-Depende de la persona. A mí, que me gusta escribir, no me sería tan difícil, hombre, al menos, eso creo yo.
-Déjalo. Y... ¿Tienes planes con Alicia?-le dirigió una mirada lasciva.
-Sí...-respondió también con lascivia pronunciando un largo ''Sí''.-Espera, ¿por qué leches te cuento yo esto a ti?
-Tal vez, porque soy la persona con la que más confianza tienes y que siempre te ayuda en cualquier problema que tengas.
-Sí, bueno...-dirigió una mirada distraída a otro lado del pasillo, y por la ventana, vio algo que le hizo abrir los ojos de par en par.-Madre mía...

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